Mientras en Instagram ves influencers vendiendo cursos digitales desde oficinas con plantas perfectas, yo estoy en un comité con socios de una agrupación de emprendedores.
De esas 23, al menos 8 se dedican a venta directa por catálogo: Natura, Avon, Belcorp, El resto tiene restaurants, minimarkets, negocios tradicionales que nunca aparecen en tu feed.
Yo soy la única que emprendió con lo digital.
La realidad geográfica que no aparece en las estadísticas
He vivido en ciudades muy pequeñas, que se llaman ciudades solo por el número de habitantes, como también he vivido en el Gran Santiago. Conozco ambas realidades, y esa experiencia me ha enseñado algo que los consultores metropolitanos no entienden: el emprendimiento chileno real no se parece en nada a lo que venden en redes sociales.
Conozco emprendedoras desde Pisco Elqui hasta Diego de Almagro en Atacama, pasando por Ovalle y La Serena. He aconsejado tanto en regiones como en la capital, y las diferencias son abismales.
En regiones y ciudades pequeñas del interior, todavía cuesta implementar cosas básicas como el pago con débito. Imagínate integrar herramientas con inteligencia artificial – es como vivir una película futurista, pero no porque sea negativo, sino porque la brecha tecnológica es real y comprensible.
Es un Chile que funciona, que genera empleo, que sostiene familias, con sus propios ritmos y necesidades específicas.
El emprendimiento que sí funciona (y no es viral)
Según datos del Servicio de Cooperación Técnica (SERCOTEC), el 73% de las micro y pequeñas empresas en Chile se concentran en comercio y servicios tradicionales. No en marketing digital, no en infoproductos, no en coaching online.
Son negocios como el de la señora del minimarket que mencioné antes. Negocios que requieren presencia física, atención personal, confianza construida cara a cara.
Y estos negocios también necesitan adaptarse digitalmente, pero de manera inteligente y gradual.
Conversaciones incómodas: la base de relaciones sanas
Una amiga me dijo algo hace tiempo que se convirtió en filosofía de trabajo: “Las relaciones sanas se basan en conversaciones incómodas”.
Esto aplica perfecto a los negocios. Tanto con socios como con clientes, necesitas poder hablar de lo que no funciona, poner límites, establecer expectativas reales.
No es “tú versus yo” frente a un problema. Es “nosotros dos contra el problema”.
La mayoría de emprendimientos fallan no por falta de estrategias digitales mágicas, sino porque no saben navegar estas conversaciones fundamentales.
Y ojo: estas conversaciones las tenemos solas. Emprendemos solas y navegamos de forma medio esquizofrénica con nosotras mismas, tratando de resolver todo en este mundo donde nos sentimos súper solas. Cuando en realidad no estamos solas – somos muchísimas las que emprendemos.
El puente entre dos mundos
Mi trabajo no es convencer a la señora de la talabartería de que se haga influencer. Mi trabajo es ayudarla a que su negocio tradicional aproveche herramientas digitales específicas que le sirvan.
Tal vez necesita un sistema simple para gestionar pedidos. Tal vez necesita automatizar los WhatsApp repetitivos para liberar tiempo para la atención personalizada que es su verdadero valor.
Soy el puente que conecta el alma de un negocio tradicional con la potencia de las nuevas tecnologías.
No necesitas 250 mil seguidores
El otro día una emprendedora me dijo: “Es que necesito hacerme viral para vender”. Le expliqué algo que aprendí trabajando con negocios reales: no necesitas 250 mil visualizaciones.
Necesitas las visualizaciones correctas. Las de tu audiencia real, las de las personas que están en tu zona geográfica, las que valoran lo que ofreces.
Un negocio regional exitoso puede funcionar perfectamente con 500 clientes fieles que no están en redes sociales, pero que sí están en tu comuna.
Para emprendedoras del Chile real
Si tu negocio existe en el mundo físico, si atiendes a personas reales en lugares reales, si no necesitas ser viral sino relevante en tu contexto específico, conversemos.
No te voy a vender la estrategia de la influencer de Santiago. Te voy a ayudar a crear la estrategia que funcione para tu realidad específica.
Porque una estrategia digital no es solamente cómo crecer en Instagram. Es evaluar todas las herramientas que puedes necesitar para funcionar digitalmente – tanto en presencia como en formas de hacer las cosas diferente y mejor.
El Chile emprendedor que no ves en Instagram también merece crecer con herramientas inteligentes.
¿Lista para una estrategia que funcione en tu territorio real? Emprendamos juntas